"Muchas de las condiciones que actualmente son diagnosticadas como psicóticas y que son indiscriminadamente tratadas con medicación supresiva, son en realidad  diferentes estados de una radical transformación de la personalidad y apertura espiritual. Si son correctamente comprendidas y apoyadas, estas crisis psicoespirituales pueden resultar en sanación emocional y psicosomática, excepcionales cambios psicológicos, y evolución de la consciencia." (Grof y Grof 1989, 1990)